Devocional diario

Dios nunca te dejará ni te abandonará

“Y Jehová va delante de ti; él estará contigo, no te dejará, ni te desamparará; no temas ni te intimides.”
Deuteronomio 31:8
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Hay momentos en los que la vida nos pone frente a un camino que no conocemos.

Comenzamos un trabajo nuevo. Nos mudamos. Terminamos una relación. Recibimos una noticia que no esperábamos. Tenemos que tomar una decisión importante o simplemente estamos viviendo una etapa en la que ya no sabemos muy bien qué hacer.

Y en medio de todo eso aparece una pregunta muy humana: “¿Y ahora qué voy a hacer?”

Quizás también te ha pasado.

Hay temporadas en las que parece que todos siguen adelante mientras tú estás tratando de descubrir cómo volver a levantarte. Ves a otras personas avanzar y te preguntas cuándo llegará tu momento. Otras veces tienes gente alrededor, pero aun así sientes una soledad que no sabes explicar.

Para esos momentos, Dios nos deja una promesa que vale la pena guardar muy cerca del corazón: “Él estará contigo, no te dejará, ni te desamparará.”

Mira qué hermoso: Dios no le dijo a su pueblo que nunca tendría miedo, problemas o momentos difíciles. Le dijo que no estaría solo.

Y eso cambia mucho las cosas.

Porque quizá Dios no te ha mostrado todavía cómo se va a resolver esa situación familiar. Quizá todavía no sabes cuándo llegará ese trabajo que necesitas. Quizá llevas meses esperando una respuesta y empiezas a perder la paciencia.

Pero hay algo que sí puedes saber hoy: Dios está contigo en el proceso.

Él va delante de ti.

Eso significa que cuando llegues a ese lugar que hoy te preocupa, Dios ya estará allí. Cuando tengas que enfrentar esa conversación difícil, Él estará allí. Cuando llegue una nueva etapa que ahora te parece demasiado grande, tampoco tendrás que atravesarla solo.

No confundas silencio con abandono.

Que Dios no responda exactamente cuando tú quieres no significa que se haya ido. Que no entiendas lo que está pasando no significa que Él haya perdido el control.

A veces queremos que Dios nos muestre todo el mapa, pero Él simplemente nos dice: “Camina conmigo”.

Y eso puede ser suficiente para hoy.

Si estás atravesando una etapa difícil, no tienes que fingir que no tienes miedo. Puedes reconocerlo delante de Dios y aun así seguir avanzando. La fe no significa nunca sentir temor. Significa no permitir que el temor decida por nosotros.

Así que respira.

Da el siguiente paso.

Ora antes de tomar esa decisión. Busca consejo. Haz lo que esté en tus manos. Y mientras caminas, recuerda esta promesa.

No estás solo.

Puede cambiar tu situación, pueden cambiar las personas, pueden cambiar tus planes, pero Dios sigue siendo Dios.

Él va delante de ti.

Y si hoy no puedes ver el camino completo, no pasa nada. Solo necesitas confiar en quien ya conoce el final.

Señor, hoy necesito recordar que no estoy solo.

Hay momentos en los que me siento fuerte y creo que puedo con todo, pero también hay días en los que una preocupación pequeña se convierte en un montón de pensamientos y comienzo a imaginar todos los escenarios posibles.

Tú conoces esos momentos.

Sabes lo que me preocupa, lo que me duele y aquello que todavía no sé cómo resolver. Conoces las noches en las que pienso demasiado y las mañanas en las que me levanto preguntándome cómo voy a enfrentar lo que tengo delante.

Por eso hoy me aferro a tu promesa: tú vas delante de mí.

Señor, cuando tenga miedo de lo que viene, recuérdame que tú ya estás allí. Cuando tenga que comenzar de nuevo, camina conmigo. Cuando tenga que tomar una decisión, dame sabiduría. Cuando me sienta débil, sosténme.

Y si alguna vez siento que estás lejos porque no veo una respuesta, ayúdame a no confundir tu silencio con abandono. Enséñame a confiar incluso cuando no entiendo.

No te pido una vida sin problemas. Te pido que no me falte tu presencia en medio de ellos.

Cuando algo salga diferente a mis planes, ayúdame a respirar y recordar que mi vida sig

Escrito por yeyo elim